Afrocuban Anthology  
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Violeta Naranjo: un puente que no va a ser cruzado.

By María Esther Ortiz

Elegía sin nombre (tinta/cartulina)

Violeta Naranjo Vázquez, tiene un talento único y una forma especial para expresarlo: es una artista que dibuja a plumilla siempre, toda su obra se hace con esa técnica infinitamente comprometida con el trabajo minucioso, paciente y preconcebido hasta el menor detalle, antes de comenzar cada dibujo. Una forma de expresión que no admite imprecisiones, errores. La plumilla y la tinta china, el universo del paisaje interior, cada punto de tinta es poesía.

Con tanta riqueza en el detalle, la Elegía sin nombre resulta fascinante, la perfección del caballo -¿el unicornio?- aquí invocada y repetida dentro de la fabulación, de nuevo opuestos, fuerza y debilidad, huída y encuentro, pertenencia y pérdida, seda y lanza, animal y persona... animal con alma y ausencias, mujer al borde, en el vórtice, única y solitaria.

Nunca hay complacencia en el estilo. Nunca hay un recurso de fuga ante el trabajo exigente del pequeño punto, la fina línea. Nunca se abandona la precisión. El mismo rigor, en cada una de sus obras, la misma inalterable exigencia. Esto podría conducir a la expresión de imágenes más planas, menos complejas, más racionalmente codificadas y sobrevalorar así, la riqueza de la forma. En sus dibujos, es expresión de complejidades anímicas, de depuradas indicaciones sobre la imprecisión de las emociones, este es el territorio de la evocación.

(Fragmentos del mismo título, que aparece publicado en Revista ARTECUBANO Nro. 2/2000.)